SÍNDROME METABÓLICO

En las últimas décadas la proporción de personas con sobrepeso y obesidad está aumentando drásticamente, incluso aumenta en los niños. Cambios en los estilos de vida son el principal factores que influyen en los cambios corporales y la aparición de factores de riesgo.

El síndrome metabólico es un grupo de factores de riesgo que aumentan la posibilidad de sufrir diversas enfermedades.

Son factores de riesgo, que la presencia de un número mayor de ellos aumenta la posibilidad de sufrir problemas cardiovasculares, como infartos cardiacos y otras enfermedades graves y potencialmente fatales. Además aumento el riesgo de una enfermedad crónica como lo es la diabetes mellitus.

El síndrome metabólico está conformado por: la hipertensión arterial, glucemia de ayunas alterada, niveles alto de triglicéridos en sangre, bajo nivel del colesterol bueno y un aumento del contorno de cintura. Los 5 factores de riesgo se encuentran estrechamente vinculados, lo que determina una alteración corporal en el manejo del azúcar y las grasas dentro del metabolismo energético.

La hipertensión arterial se define como una cifra de presión arterial por encima de los valores normales, o sea, superior a 140/90.

El aumento de los triglicéridos determina que una mayor cantidad de grasas se deposite sobre las paredes de las arterias, disminuyendo su flexibilidad. Con el paso del tiempo su luz va disminuyendo hasta que alguna de ellas se ocluya completamente.

Vinculado a este aspectos, se encuentra un valor bajo de colesterol bueno, que es el encargado de retirar las grasas de las paredes de las arterias y devolverla al hígado para que sea metabolizada. El colesterol bueno permite disminuir la grasa distribuida por el cuerpo, por lo que su nivel en la sangre debe ser elevado. Su disminución constituye otro factor de riesgo de presentar diversas enfermedades.

Un contorno de cintura elevado es un parámetro que indica sobrepeso u obesidad, los cuales se vinculan con una resistencia a la insulina. Con el avance del síndrome metabólico, la resistencia periférica a la insulina predispone a padecer una diabetes además de enfermedades cardíacas.

Para prevenir el síndrome metabólico se debe realizar una alimentación equilibrada desde joven, con muchas frutas, verduras y cereales, disminuir al mínimo posible el consumo de grasas. El aporte de fibra natural es de vital importancia para la eliminación del colesterol y grasas en exceso. La actividad física regular permite la movilización y el gasto de las grasas depositadas por el cuerpo disminuyendo la probabilidad de sufrir de diabetes.