EL USO DE INSULINA

Las personas con diabetes tipo 1 no tienen la capacidad de sintetizar naturalmente insulina por parte de su organismo. El páncreas que es la glándula encargada de la secreción de la hormona sufre un proceso de ataque frente a antígenos propios que destruye sus propias células. El mecanismo que produce la diabetes no está completamente aclarado para los científicos.

Se tiene claro que se produce una falta de producción de insulina en la diabetes tipo 1, lo que determina que el azúcar contenido en la sangre no pueda ser utilizado por los tejidos del cuerpo, aumentado su concentración. La hiperglucemia mantenida a lo largo del tiempo produce daños a nivel de varios órganos, especialmente la retina, terminales nerviosas de los miembros y riñón. Estos tres sectores (ocular, renal y nervioso periférico) son los más afectados en los pacientes diabéticos en que no se controla sus niveles de glucemia.

El descubrimiento de la insulina sintética ha proporcionado grandes avances para lograr niveles deseados de glucosa en sangre. La misma trae múltiples formas de aplicación, por parte del mismo paciente, en su propio hogar.

La tecnología actual permite contar con glucómetros digitales, de gran exactitud que permite lograr un ajuste de la dosis exacta de insulina. Hace algunos años atrás eran habituales las crisis de hipoglucemia, por el uso de insulina, porque se requiere valorar la cantidad de glúcidos ingeridos con la comida, aspecto muy variable en las personas.

Con la capacidad de control de la glucemia capilar en la propia casa, la persona tiene mayor seguridad en su tratamiento, logrando un mejor control de la cifras y evitando el avance de la enfermedad.

Existen variedades de insulina que cambian en su forma de administración, tiempo de acción y capacidad de descenso en los niveles de glucemia. La insulina de bajo peso molecular permite una fácil aplicación intramuscular y es una buena alternativa para todos los pacientes. Existen dispositivos que facilitan la aplicación, incluso el propio paciente puede administrarse la insulina.

En cambio, la insulina cristalina, de más rápida acción, permite ajustar rápidamente si los valores se encuentran por fuera del rango esperado en un control habitual. Siguiendo determinadas pautas el paciente puede saber en que momento y circunstancias administrarse la medicación.

Su médico de confianza deberá explicarle al paciente el uso de cada tipo de insulina, la forma de administración así como evacuar todas las dudas que puedan surgir en la evolución del tratamiento.