Ejercicio en el paciente con Diabetes

Tanto para tratar la Diabetes tipo 1 como la tipo 2, es de gran importancia la práctica de ejercicio diario para bajar la resistencia a la insulina y mantener unos buenos controles de glucosa en sangre. El ejercicio físico es básico para todo el mundo, pero desgraciadamente muy pocas personas parecen tener tiempo para dedicar al menos 30 minutos diarios a la práctica de deporte, o simplemente, ejercicio físico suave.

La práctica de ejercicio, junto a la insulina adecuada y la buena alimentación debe ser un pilar básico para el buen paciente diabético. Sin embargo, por ejercicio físico no hablamos de emplear nuestro esfuerzo en trabajos de alta intensidad. Basta con salir a andar, a buen ritmo y sin pausa, durante unos 45 minutos diarios. La práctica de este ejercicio puede suponer grandes beneficios en el control, y la incipiente necesidad de menor cantidad de insulina.

Deportes de equipo o esfuerzos de alta intensidad, como jugar a fútbol o practicar atletismo pueden ser muy beneficiosos, y en algunos casos se han conseguido reducir las inyecciones de insulina a niveles realmente bajos. Es de vital importancia realizar una prueba de glucosa en sangre para confirmar que no hay hipoglucemia en el momento en el que se realiza el ejercicio ni después de este, o la existencia de una hiperglucemia superior a 250 mg/dl en sangre que evidencie la presencia de acetona en la orina. En este caso, la práctica deportiva podría originar una subida de glucosa aún más alta.

Si su glucosa se encuentra en niveles que peligrosamente podrían acercarse a la hipoglucemia, consuma algunos hidratos de acción lenta y rápida antes del ejercicio.

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