CAUSAS DE LA DIABETES

Conocer cuales son las causas de una enfermedad permite contribuir a evitarla y saber como tratarla. La medicina tiene identificadas una gran lista de patologías, muchas de las cuales no ha logrado establecer claramente las causas que la produce, pero si se conoce su funcionamiento, evolución y efectos, permitiendo diseñar tratamientos para combatirla.

La diabetes es una enfermedad multicausal, es decir, actúan múltiples factores para su generación. Existen factores genéticos, los cuales heredamos de nuestros padres, los cuales puede influir en la forma en que nuestro cuerpo maneja su metabolismo energético, especialmente los glúcidos.

También hay aspectos ambientales que influyen, incluso que actúan desde que nos encontramos en el útero materno. Luego de nacer, todos los aspectos de nuestra alimentación influirán como factor protector o de riesgo para la aparición de diabetes. El sobrepeso y la obesidad también son factores ambientales, que influyen dentro de las causas de la diabetes, las cuales se incluyen dentro del síndrome metabólico.

Tener una predisposición genética no determinada que tengamos la enfermedad, la aparición de la misma es una posibilidad, mayor o menor, dependiendo del resto de los factores. Los hijos de padres diabéticos tienen aumentadas las posibilidades de ser diabéticos, pero no lo serán definitivamente.

Tampoco la diabetes es una enfermedad producida por los factores ambientales. Tanto los genes como el ambiente influyen en la aparición de la diabetes. La misma se produce por una incapacidad del páncreas en producir la cantidad necesaria para el cuerpo de insulina. En nuestro cuerpo actúan una gran cantidad de hormonas, que circulan por la sangre, que actúan en varios tejidos. La insulina tiene como función avisar a todas las células del cuerpo que deben consumir glucosa, alimento esencial para la obtención de energía.

Al momento de comer y posteriormente en la digestión la cantidad de azúcar en la sangre aumenta, el páncreas detecta esta situación y secreta insulina, que actúa en todos los tejidos y la glucemia se normaliza. Este funcionamiento normal en las personas diabéticas está alternado por un ataque que producen nuestras propias células de defensa sobre las células pancreáticas. A medida que pasa el tiempo, el número de células pancreáticas que pueden producir insulina se va reduciendo, hasta alcanzar un valor que no permite controlar el nivel de glucemia, lo cual determinará crisis de hiperglucemia. Se deberá comenzar con el uso de medicamentos, indicados por el médico, para controlar las cifras y evitar el avance de la enfermedad.